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Tendencias
Contabilidad Nacional Trimestral de España. Base 2000 Primer trimestre de 2009
20-05-2009 ine
La economía española registra un decrecimiento del 3,0% en el primer trimestre de 2009 respecto al mismo periodo de 2008
- El crecimiento intertrimestral se sitúa en el –1,9%, nueve décimas menos que en el
trimestre anterior.
- Los datos de crecimiento anual y trimestral son una décima inferiores a los publicados en
la estimación avance de la Contabilidad Nacional Trimestral el pasado día 14 de mayo.
- La aportación al crecimiento agregado de la demanda nacional decrece 2,3 puntos (pasa
de –3,0 a –5,3 puntos) mientras que la demanda externa mantiene su contribución al PIB
trimestral (2,3 puntos).
- El empleo de la economía decrece a un ritmo del 6,0%, lo que supone una disminución
neta de casi 1.147 millones de puestos de trabajo a tiempo completo en un año.
- El crecimiento del coste laboral unitario se desacelera dos puntos hasta el 0,8%,
situándose cinco décimas por debajo del deflactor del PIB.
El Producto Interior Bruto
El (PIB) generado por la economía española en el primer trimestre
de 2009 registra un decrecimiento del 3,0% respecto al mismo período del año anterior,
resultado 2,3 puntos inferior al estimado para el período precedente.
En términos intertrimestrales, el PIB contrae su nivel un 1,9%, dato nueve décimas inferior al
del cuarto trimestre de 2008.
En referencia al entorno europeo, todos los países que han publicado resultados del primer
trimestre presentan una pauta común de decrecimiento en su PIB más intensa que en el
período precedente. Así, con la excepción de Austria, que reduce su PIB una décima menos
que España (–2,9%), las principales economías del continente han registrado resultados
más negativos: Alemania (–6,9%), Italia (–5,9%), Reino Unido (–4,9%), Holanda (–4,5%) y
Francia (–3,2%).
Finalmente, el PIB agregado total de la Unión Europea decrece un 4,4% y, en el caso de la
Eurozona, un 4,6%.
Analizando los dos grandes componentes del PIB desde la óptica del gasto, se observa, por
un lado, que la demanda nacional aumenta su contribución negativa al PIB en este primer
trimestre, pasando de –3,0 a –5,3 puntos, y que, por el contrario, la demanda externa
estabiliza su aportación positiva al crecimiento agregado en 2,3 puntos.
Demanda nacional
El aumento de la contribución negativa de la demanda nacional en este trimestre se debe a
la mayor contracción del gasto en consumo final de los hogares y de la inversión en capital
fijo, tanto en bienes de equipo como en construcción. Por su parte, el gasto de las
Administraciones Públicas se desacelera en este trimestre, aunque sigue presentando tasas
de crecimiento positivas.
El gasto en consumo final de los hogares acelera su decrecimiento, pasando del –2,3%
al –4,1%, de forma coherente con la reducción de la renta disponible de éstos. Así, la
remuneración de los asalariados presenta ya tasas negativas en este trimestre (–2,1% en
términos nominales), como consecuencia de la reducción en el nivel de empleo asalariado
(–5,9%).
Analizando los distintos componentes del gasto, se observa que todos ellos presentan, a
nivel agregado, tasas de crecimiento negativas, incluidos el gasto en alimentación y en servicios, componentes que hasta el trimestre pasado todavía evolucionaban de forma
positiva. Al igual que en los períodos precedentes, las tasas negativas más intensas se
aprecian en el gasto en bienes duraderos, si bien en este primer trimestre no han
empeorado con respecto a las alcanzadas el trimestre anterior.
El gasto en consumo final de las Administraciones Públicas se desacelera en el primer
trimestre, desde el 6,3% hasta el 5,4%, en consonancia con el crecimiento de las compras
de bienes y servicios y de la remuneración de los asalariados de las Administraciones
Públicas.
La formación bruta de capital fijo aumenta su caída en el primer trimestre, del –9,3% al
–13,1%. Todos sus componentes aceleran su pauta negativa a nivel agregado, siendo más
intensa la reducción en el caso de los bienes de equipo que en el de la construcción o los
otros productos.
La formación bruta de capital fijo en bienes de equipo casi duplica su contracción en este
primer trimestre, pasando del –9,7% al –18,6%, en consonancia con el pulso débil tanto de
la producción industrial como de la cifra de negocios y las importaciones de este tipo de
bienes. La inversión en maquinaria (–19,7%) presenta una caída mayor que la de material
de transporte (–16,2%).
La inversión en construcción decrece un 12,4% en el primer trimestre, tasa un punto y
medio más negativa que en el período anterior. Atendiendo a los distintos tipos de obra, se
observa una ligera recuperación de la obra en infraestructuras (del –1,4% al –0,6%),
especialmente de la vinculada al entorno de las corporaciones locales y la ligada a la alta
velocidad ferroviaria. Por su parte, la inversión en vivienda continúa registrando cada vez
tasas más negativas (–23,8% frente a –19,6% del trimestre anterior), como consecuencia
del cada vez más débil ritmo de iniciación de proyectos residenciales.
Demanda exterior
La demanda exterior neta de la economía española mantuvo su aportación positiva al
crecimiento agregado del primer trimestre del año, en 2,3 puntos. Tanto las exportaciones
como las importaciones aceleraron su contracción durante el período.
Las exportaciones de bienes y servicios aumentaron su decrecimiento del –7,9% al
–19,0%, de forma consistente con la evolución negativa de la demanda nacional de los
países a los que se destinan, especialmente de la Unión Europea. Así, en el caso de la
exportación de bienes, la reducción alcanza un –20,5% en este trimestre, en el gasto
turístico de los no residentes, un –18,7% y, finalmente, en la exportación de servicios no
turísticos, un –13,6%.
De forma similar, las importaciones de bienes y servicios intensifican su contracción, que
alcanza el –22,3% en el primer trimestre, en sintonía con la reducción del gasto en consumo
final y de la inversión en capital fijo. Por componentes, la importación de bienes reduce su
nivel un –23,9%, la de servicios no turísticos, un –14,7% y, finalmente, las compras de
residentes en el resto del mundo lo hacen en un –21,7%.
Oferta
Desde la óptica de la oferta, y con la excepción de las ramas primarias, todas las ramas de
actividad, a nivel agregado, registran crecimientos más negativos que en el trimestre
anterior.
Así, teniendo en cuenta la evolución tanto de la producción industrial como de los consumos
intermedios de estas actividades, el valor añadido bruto de las ramas industriales
intensifica su caída hasta el –10,2% en el primer trimestre. En el caso de la industria
manufacturera, el descenso es más acentuado (–11,0%), correspondiendo los resultados
más adversos a la industria de bienes de consumo duradero y a la de bienes de capital, al
igual que en los trimestres precedentes. Por su lado, las ramas energéticas presentan por
primera vez tasas negativas, que alcanzan el –5,7%.
El valor añadido bruto de la actividad construcción estabiliza su decrecimiento en este
trimestre en una tasa del –8,0%, en sintonía con los registros alcanzados por el valor de la
producción y el de los consumos intermedios (producción de materiales de construcción,
consumo aparente de cemento y obra subcontratada), tanto de la edificación residencial
como de la no residencial y de la obra civil.
Por lo que se refiere a las ramas de los servicios, el valor añadido bruto disminuye casi
dos puntos su tasa de crecimiento, pasando del 1,7% al –0,6% en el primer trimestre. Los
servicios de mercado presentan tasa de crecimiento negativa por vez primera (–1,7% frente
al 0,7% del período anterior), mientras que los servicios de no mercado aminoran su ritmo
de avance del 5,5% al 3,5%.
En sintonía con los resultados del indicador de actividad del sector servicios, la práctica
totalidad de las ramas de actividad de los servicios de mercado muestran perfiles de
decrecimiento. Tal y como viene sucediendo en los trimestres precedentes, las actividades
ligadas a las tecnologías de la información y las comunicaciones son las que presentan una
evolución menos desfavorable, mientras que, el comercio de vehículos y de carburante, así
como los servicios de selección y colocación de personal y los ligados a las agencias de
viajes se muestran como las actividades que presentan una mayor contracción.
Finalmente, el valor añadido de las ramas primarias registra una tasa de crecimiento
menos negativa en este trimestre (–0,7% frente al –2,7% del anterior) en línea con la
evolución estimada para la producción agraria y ganadera.
Empleo
El empleo, medido en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, se
reduce un 6,0% en el primer trimestre del año, 2,9 puntos más que en el trimestre anterior.
Este resultado supone la disminución de casi 1.147 millones de empleos netos a tiempo
completo en un año.
En el análisis por ramas de actividad se observa que todas las actividades de mercado, a
nivel agregado, presentan tasas de crecimiento negativas. Las más intensas continúan apareciendo en la construcción y, por vez primera, al igual que sucedió con el valor añadido,
las ramas de los servicios de mercado reducen su empleo en este trimestre.
De la consideración conjunta del crecimiento del PIB trimestral y del empleo ocupado a
tiempo completo, se deduce que la variación interanual de la productividad aparente del
factor trabajo es del 3,1%, cifra seis décimas superior a la del período precedente.
El PIB valorado a precios corrientes se contrae un –1,7% en el primer trimestre de 2009,
reduciendo tres puntos y medio su ritmo de avance. Por lo tanto, se estima un crecimiento
del 1,3% del deflactor implícito de la economía, 1,2 puntos inferior al del trimestre anterior.
Rentas
Por lo que se refiere a la distribución primaria de las rentas, la remuneración de los
asalariados se contrae hasta un –2,1%, como consecuencia de la reducción del empleo
asalariado (–5,9%) y de la desaceleración de la remuneración media (4,0%). Así, el coste
laboral por unidad de producto se desacelera un punto y ocho décimas hasta el 0,8%,
manteniéndose cinco décimas por debajo del deflactor implícito de la economía.
El excedente de explotación bruto y la renta mixta bruta desaceleran mas de tres puntos su
ritmo de avance hasta el 1,6% en este trimestre y, por último, los impuestos sobre la
producción y las importaciones netos de subvenciones decrecen un 14,9%.
Por lo que se refiere a las aportaciones de estas operaciones al crecimiento del deflactor
implícito del PIB, se observa que el excedente de explotación continua siendo la operación
que más contribuye al crecimiento de la tasa de inflación de la economía (2,0 puntos),
seguida de la remuneración de los asalariados (0,4 puntos). Por el contrario, los impuestos
netos sobre la producción y las importaciones contribuyen negativamente al crecimiento del
deflactor en –1,1 puntos.

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